domingo, 29 de agosto de 2010

De alguna manera, toda vida narrada es ejemplar; se escribe para atacar o para defender un sistema del mundo, para definir un método que nos es propio. Y no es menos cierto que por la idealización o la destrucción deliberadas, por el detalle exagerado o prudentemente omitido, se descalifica casi toda bibliografía; el hombre así construido sustituye al hombre comprendido. No perder nunca el diagrama de la vida humana, que no se compone, por más que se diga, de una horizontal y de dos perpendiculares, sino mas bien de tres líneas sinuosas, perdidas hacia el infinito, constantemente próximas y divergentes; lo que un hombre ha creído ser, lo que ha querido ser, y lo que fue.

5 comentarios:

Melodías vibradoras dijo...

Faltó lo más importante a la última parte, lo que un hombre ha creido ser, lo que ha querido ser, lo que fue Y LO QUE JAMÁS PODRÁ SER..
que andes muy bien Meli :)

Duna Loves dijo...

me has recordado mucho a Pola Oloxairac :-)

Típica adolescente dijo...

me encanto. un beso te sigo.seguime.

swӘӘт sσñα∂σяα' dijo...

me gusto :) te sigo :)

Marisa Fatás dijo...

tienes razón, una vida narrada es una forma de legitimarse, de hallar una identidad... te sigo desde madrid :)