viernes, 27 de agosto de 2010

Y fuimos corriendo al tiempo sin pensar que no hay posibilidad de ganarle al instante, sin darnos cuenta que todo presente es efímero y que el futuro no existe. Buscamos las luces, las sombras, colores tempranos de primaveras ausentes. Confundimos cariño, olvidamos que las heridas a pesar de estar cicatrizadas recuerdan los cortes. Hicimos a un lado ingratas fantasías, tratando de simular volver. Buscamos los sueños de hombres sin rumbo, pero no advertimos que estábamos en el camino equivocado. Del verano la última rosa, demorada, encendida entre espinas que se encrustaron bruscamente en cada ilusión. Tal vez sólo pueda dejarte alguna ceniza perdida entre tanta maravilla con la que actualmente sueñas, que, en alguna noche desolada, te represente, impresisa, lo que duele ese vacío de tenerte y no. Perdimos algo y ahora estoy tratando de rellenar la soledad con algún suspiro que sé no me pertenece, con algun beso añorando otros labios. El dolor consume toda promesa y posibilidad. Y ni siquiera te das cuenta. Corrimos al tiempo y ahora descubrí que hace mucho que él se encargó de ganarnos y huye de nosotros en cada tarde de lluvia nostálgica, en cada cielo inaudito del desamor. Es momento de buscar el viento de invierno que me permita cambiar de dirección.

3 comentarios:

Rocio Belén dijo...

wow
me encantó!
realmente me dejó sin palabras :) escribís muy bien :D
besos!!

Camm. dijo...

Yeah!, escribis exelente amiga! Besos con sabor a frutilla♥

shara emeacé dijo...

Estoy de acuerdo con las demás, escribes realmente bien, pero espero que lo próximo sean entradas más alegres :)